Mi mente a tu mente, mis pensamientos a tus pensamientos…


Si alguna vez llegaste a ver la serie o alguna película de startrek sabrás que se trata de una técnica vulcana para ingresar a la mente de otras personas denominada “fusión mental”. Es decir, entra a la mente de un ser inteligente; no tratándose de una charla, si no de vivir sus experiencias. Así mismo es cuando tratas de expresar una idea, un concepto, una reflexión o cualquier conocimiento que habita en tu mente a través de un texto. Tu objetivo no es que se enteren que piensas, es transmitir la experiencia del suceso; es decir, expresar emociones, compartir sentidos; describir circunstancias que logren persuadir al interlocutor a ser parte de tu vivencia como si fuera propia.

 

Sea una receta de cocina, debes reflejar olores, sonidos, texturas y por su puesto sabores de cada ingrediente por separado y en conjunto, como si la persona que lee, estuviera cerca compartiendo el menú de primera mano. Sea un manual que describa a detalle cada componente que integra el mecanismo y la secuencia de su funcionamiento. Sea una historia, la cual podamos percibir desde el medio ambiente hasta los personajes involucrados en ella como estar compartiendo escenario.

 

El propósito de un escritor es comunicar mediante la palabra escrita toda aquella energía dormida en el interior del individuo; que es si no, energía pura todo pensamiento, idea o sueño atrapado en el ser humano que al expresarlo cobra vida convirtiéndose en realidad.

 

Cuando nos encontramos como escritores en modo principiante, totalmente novatos; incluso el avanzado lo sabe, no debemos perder el enfoque a quien queremos revelar nuestras vivencias, conocimiento o secretos. No se trata de una meta obligada; se trata de una interacción lecto-escritor transmutando a la unidad. “Mi mente a tu mente, mi espíritu a tu espíritu, mi alma a tu alma, mi ser a tu ser” seamos uno de modo contextual. Solo así lograremos no solo interesar al lector, sino que además querrán explorar más nuestro interior a través de la lectura expuesta.

 

Grave error seria, tratar de expresarnos en sentido general a un público no definido, porque incluso una sola palabra puede interpretarse en diferentes sentidos de acuerdo a muchas variantes, por ejemplo, la edad, sexo, cultura, época o hasta el medio ambiente que les rodea. Un ejemplo sería “un manual técnico”, suena simple; sin embargo, no lo es, un manual que detalla los aspectos técnicos e informáticos de un software se diferencia enormemente de uno que describe los componentes y armado de una bicicleta. Puede sonarte absurdo, pero son públicos diferentes y eso es lo que buscamos cuando queremos expresar nuestro conocimiento.

 

Algunas personas me han comentado que al tratar de escribir no saben qué hacer, como seguir adelante y en algunas ocasiones han renunciado a su propósito, se topan con pared, se bloquean y pierden el entusiasmo. A lo que mi respuesta ha sido tratar de darle respuesta a unas simples pero precisas preguntas: ¿a quién quieres escribir?; hombre, mujer; ¿Qué edad tiene? es adulto, joven, niño; ¿Por qué quieres escribirle? Debe haber un motivo; ¿Cuál será la forma de expresarte? el ¿cómo?, ¿cuándo? y ¿dónde? son parámetros que debes tomar en cuenta. Y por último ¿Qué vas a escribir? Debes tener un contenido ya definido en mente. Tal vez puedas ampliar a detalle un cuestionario para describir santo y seña de tu relato; pero creo que lo que propongo es lo básico para un inicio; sin embargo, les cuesta responder a la primera, hasta que nos vamos adentrando al interior de su mente y logramos desglosar a detalle las vivencias adquiridas, respondiendo a las interrogantes del interlocutor.

 

Recuerda que no se trata de escribir por escribir, si no de resolver una necesidad circunstancial. Y es que lograr moldeando a tu lector ideal no es tarea fácil, lo sé y menos cuando estas iniciando carrera. Conectar con individuos tampoco es fácil, pero no pienses en ti, piensa en tu contra parte, transmite tu pensamiento a su pensamiento, tu mente a su mente y te aseguro que atravesaras fronteras.